CADENA DE BRAZOS (Viernes 10 de Febrero de 2017)





Escoja varios versículos que han estudiado durante la semana para aprendérselos.

Practique los versículos varias veces hasta que a los niños se les haga familiar. Entonces haga que los niños se coloquen de pie ubicándose a lo largo del salón de clases, luego dígales a los niños que caminen por todo el salón aprendiéndose los versículos.

Escoja uno de los versículos aprendidos y comience a jugar.

Cuando usted dé la señal cada niño enlazará el brazo de otro niño y en pareja dirán el versículo, y luego usted da otra señal y la pareja  enlaza sus brazos con otra pareja y repiten el versículo, a su otra señal esos cuatro niños buscan a otros cuatro,  hasta hacer una sola cadena de brazos.

Recuérdeles la lección del día domingo anterior y la del día miércoles, y la importancia de leer, memorizar y obedecer la Palabra de Dios en sus vidas.

TEMA 2: LA PALABRA DE DIOS ES COMO UNA LAMPARA (Domingo 12 de Febrero de 2017)



OBJETIVOS DE LA SEMANA:

·      Que el niño entienda por qué la Palabra de Dios es como una luz. 
·      Que el niño tome la decisión de “alumbrar” su vida con la Palabra de Dios.
·      Que el niño aplique durante la semana leer la Palabra de Dios.

BASE BIBLICA: Salmo 119:105

TEXTO PARA MEMORIZAR: Salmos  119:105

“Lámpara es a mis pies tu Palabra, Y lumbrera a mi camino”

INTRODUCCIÓN A LA CLASE

Pregunte a los niños ¿Para qué sirve la luz?
(Nota: Muéstrales a los más pequeños figuras de diferentes objetos que iluminan: fósforos, linternas, sol, etc.).

¿Qué sucede cuando no hay luz?

¿Qué sucede si queremos hacer algo (como leer, escribir, caminar, etc.) pero no tenemos luz?
(Nota: Si puedes, oscurece todo el salón y completamente a oscuras traten de hacer alguna actividad o juego juntos. Luego pregúntales qué resultados hubo).

En la oscuridad nos tropezamos, nos lastimamos, nos caemos. A oscuras no sabemos a dónde vamos.

HISTORIA BIBLICA

Abra la Biblia y lea el Salmo 119:105 de una forma pausada para que los niños comprendan lo que están leyendo.

Para andar por el camino se necesita luz, ya sea física o artificial, el hecho es que sin ella no puedes caminar. El camino de la vida no es una excepción a esta regla. Para caminar por ese camino necesitas la luz para iluminarlo. ¿Dónde vas a encontrar esa luz? De acuerdo a los pasajes anteriores, la respuesta es en la Palabra de Dios. Al seguirla, caminarás por un camino lleno de luz.

Puedes hacer un camino en el suelo donde escribas como dice la Biblia que debemos vivir, puedes buscar en los Proverbios por ejemplo, Proverbios 22:3, donde dice: “el sabio ve el mal y se aparta”, entonces escribes SABIDURÍA, Y les explicas que Dios quiere que seamos sabios y así sucesivamente con otro proverbio.

APLICACIÓN A LA VIDA DIARIA

¿Saben por qué la Palabra de Dios es como una luz? Porque en ella podemos leer cómo quiere Dios que vivamos. La Biblia nos ilumina para hacer lo bueno y para conocerlo a Dios. Y cuando vivimos como él quiere no nos lastimamos y no nos equivocamos.

Por ejemplo: Las personas se insultan y se dicen palabras hirientes. La Biblia nos alumbra y nos dice que no tenemos que hablar esas palabras. Pero también nos alumbra para que aprendamos buenas palabras: “gracias”, “te bendigo”, “te amo”, “te perdono”, “perdóname”, etc.

Otro ejemplo: Las personas roban. La Biblia nos alumbra y nos enseña que no necesitamos robar porque Dios nos ha dado inteligencia y capacidad para estudiar y trabajar.
 (Nota: Maestro, ora y piensa otros ejemplos, según la edad de tus alumnos, en los que la Biblia nos ilumina como una poderosa luz).

ACTIVIDADES PARA HACER

CON LOS MAS PEQUEÑOS

Que hagan sus propias lámparas y adentro colocarle un plan de lectura bíblica de la semana.
 






PARA HACER CON LOS MÁS GRANDES

PREGUNTAS DE REPASO:









NO ES UN OBJETO (Miercoles 15 de Febrero de 2017)

La Palabra no es un accesorio más de la casa o de la vida de la persona. No es un libro cualquiera. No es un libro de historia, ni de aventuras. No es un amuleto. No es un adorno. Tristemente así lo es en muchas casas, muy bien colocadas en el dormitorio o en sitio estratégicos. Así la he visto y he oído que es considerada por muchos cristianos.

La Palabra de Dios es una lámpara que alumbra mis pies, es una luz que viene guiándome y haciendo más visible mi camino. La Palabra es dada por Dios y entre otras cosas, está para guiarnos en el camino hasta nuestra casa. Necesitamos la luz de Dios.

Las lámparas tienen la función de alumbrar el camino, decirnos donde están los obstáculos. Así es con la Palabra de Dios. Entonces, ¿Cómo se entiende a un cristiano que no se acerca a la Palabra, que no la lee, que no la estudia, que no la medita, que no busca la luz de Dios en este mundo de oscuridad?

No dice que alumbra mis ojos, sino mis pies. Spurgeon dijo: "la cabeza necesita iluminación, pero aún más los pies necesitan dirección". Que nada, ni nadie te engañen, necesitas la guía segura de la Palabra para no perderte.

Con esta luz, el salmista promete no desviarse. El salmista ha tomado una decisión y un compromiso, guardar los justos juicios de Dios.

Sería de necios, que no sabiendo el camino tuviésemos una brújula o un GPS y cuando me da la dirección no seguirla. El salmista entiende que tiene que seguir los dictados de la Palabra, igual que yo confío en la voz del GPS cuando me va dando instrucciones. Y quiero dejar una cosa clara, el GPS es una máquina y me puede llevar a error por no tener los mapas actualizados, pero la Palabra nunca, nunca fallará.

Me gusta leer que la Palabra que guiará mis pies en ese camino, contiene justos juicios. Dios no ha puesto normas para limitarnos, sino para bendecirnos.

¿Cuál es tu compromiso con la Palabra? Piensa en esto:
  • ¿Cuánto has leído en lo que llevamos de año?
  • ¿Cuánto has meditado y estudiado?
  • ¿Cuánto de ello has puesto en práctica?
MANUALIDAD PARA HACER CON LOS NIÑOS

UNA LÁMPARA A MIS PIES (Viernes 17 de Febrero)





Antes que los niños lleguen a la reunión, transforma la sala en un laberinto. Utiliza mesas, sillas y otros elementos para realizarlo y coloca obstáculos en el camino para que los niños encuentren cierta dificultad el transitarlo apaga las luces

Pídeles a los niños (acompáñalos para evitar accidentes) que caminen a través del laberinto a oscuras. Cuando todos hayan pasado la primera vez, pídeles que lo hagan una vez más, pero esta vez facilítales una pequeña linterna.

Después que todos hayan atravesado el laberinto la segunda vez, enciende la luz y pregúntales:
¿Qué sientes al pasar por el laberinto a oscuras?

¿Qué diferencia marco el uso de la linterna?

Después que todos hayan respondido, pásales una Biblia, un lápiz, y papel. Pídele a un voluntario que lea el Salmo 119:105. Forma pequeños grupos y dales la tarea de que exploren el Salmo 119 en busca de los beneficios que se obtienen por leer la Palabra de Dios. Después de 10 minutos, que cuenten al resto lo que encontraron.